Creencias

Creencias de los Palencianos                                                                                                                                                                                                                                   

 

Los vecinos palencianos  se identifican con tres personajes principales de la idiosincrasia  guatemalteca que son

La Llorona

Este personaje sobresaliente en las historias transmitidas de generación en generación. Permite, conocer la idiosincrasia del municipio.

A través de relatos orales que básicamente tienen la misma descripción se llega a recopilar que la Llorona  se aparecía en los callejones más desolados del municipio,  según la descripción de vecinos que la han visto; es una mujer, envuelta en un flotante vestido blanco y con el rostro cubierto de un velo, que avanza en un caminar flotante al ritmo del viento, atravesando los callejones y caminos a la luz de la luna. Los vecinos que la han visto como don Daniel Mijangos cuentan que han sentido una pesadez en los pies y con cada paso la tierra resuena llenando su cuerpo de miedo y sin poder avanzar a mayor velocidad. Otros cuentan que la han escuchado, y que sus gritos son estridentes y de dolor, se escuchan gritos desgarradores y que hasta los perros aúllan cuando sus gritos se asoman, cuentan los vecinos que cuando está cerca los gritos se oyen lejos y que cuando está lejos sus gritos se escuchan cerca.

 

Siguanaba

Cuenta que es una joven muy linda, que persigue a los hombres mujeriegos para castigarlos.

Se aparece de pronto en el camino pidiendo que el ‘caballero’ la lleve en su a su destino, pues va para algún lugar cercano. Y dicen que ningún hombre se resiste a su ruego.

Pero a medio camino, si va adelante vuelve la cabeza y si va atrás hace que el hombre la vuelva. Entonces aquella hermosa mujer ya no es ella.

Su cara es como la calavera de un caballo, sus ojos echan fuego y enseña unos dientes muy grandes, al mismo tiempo que se sujeta como un fierro a su víctima.

Otras leyendas cuentan que son varias. Y no faltan ancianos que aseguren que cuando ellos eran jóvenes atraparon a una. Pero que una vez atrapada y hecha prisionera se les murió de vergüenza. Y que al día siguiente no encontraron el cadáver, sino solamente un montón cáscaras de plátano.

 

El Cadejo

El cadejo es un animal legendario de la región de Centroamérica y México que se encuentra en zonas rurales e incluso urbanas. Se dice que es un animal parecido al perro que se aparece a quienes deambulan a altas horas de la noche. Es un personaje grande, fuerte y peludo, tiene grandes garras y se suele escuchar su caminar.

Según la leyenda existen dos cadejos, uno blanco y otro negro, y simbolizan el bien y el mal respectivamente. El blanco es guardián, y el negro es fiero y peligroso.

El cadejo es el espíritu que cuida a los borrachos durante la noche, sobre todo a aquellos que apenas pueden mantenerse en pie. Si el borracho tiene la suerte de ver aparecer al cadejo blanco, el bueno, éste permanecerá a su lado protegiéndole. Pero se dice que si el cadejo lame al borracho le hará compañía durante días, y será difícil librarse de él. Al menos, durante las siguientes borracheras el cadejo blanco evitará que el negro se le acerque.

Hay versiones que dicen que en realidad el cadejo blanco cuida de la familia, mujer e hijos, cuando el marido se encuentra fuera de la casa.

El cadejo negro es el que siempre va detrás de los hombres que han bebido demasiado. Hay quien dice que antes el cadejo había sido humano, pero algún maleficio le condenó a vagar de esa manera hasta el final de los tiempos. No se han conocido historias de ataques relacionadas con estos entes.

Lo que más prevalece sin duda, es el sentido protector del cadejo. Es el vestigio de una antigua creencia que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este animal es el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero conllevan la enfermedad o la muerte del segundo.

En la actualidad, se puede establecer comparaciones de lo anterior con el pensamiento cristiano, que expresa que el hombre tiene ángel guardián que lo protege de los peligros. La creencia supone la existencia de un animal compañero para cada hombre. Ese animal es el cadejo blanco. Dicho animal acompaña al hombre en todos sus viajes solitarios por la noche. Lo protege y lo defiende contra los malos espíritus encarnados en el cadejo negro, con color tenebroso que simboliza la muerte, o sea, el mal en todas sus manifestaciones. Según dice la tradición, los dos cadejos son a cual más fuerte. En ellos se representa la lucha entre el “bien y el mal”.

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